Estas creencias son muy antiguas y han existido desde siempre. El caso es que, si han sido aprendidas es muy difícil dejarlas a un lado de un día para otro. Las personas supersticiosas en cierto modo se sienten ridículas, en ocasiones, por su forma de pensar y actuar. Veamos dos de los rasgos que definen a una de estas personas.
1. Impulsividad y miedo
La superstición viene de un deseo de controlar alguna amenaza, porque aporta tranquilidad y eso es satisfactorio. Sin embargo, este tipo de personalidad puede hacer que su vida empeore cuando piensa que por evitar o hacer ciertas cosas, su vida mejorará.