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¿Un padre puede dejar de pagar la cuota alimentaria alegando que declaró insolvencia económica?

julio 06 de 2026

En Colombia, la respuesta es clara: no. La insolvencia económica no extingue la obligación de garantizar el sustento de los hijos.

La legislación colombiana protege de manera especial los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Por ello, la obligación alimentaria tiene un carácter constitucional y no desaparece porque uno de los padres inicie un proceso de insolvencia para reorganizar sus deudas.

Si una persona enfrenta una verdadera crisis económica, el camino legal no es suspender los pagos de forma unilateral, sino solicitar ante un juez de familia o mediante conciliación la revisión de la cuota alimentaria, demostrando que su capacidad económica cambió de manera significativa. Mientras no exista una decisión judicial que modifique el valor, la obligación sigue vigente y las cuotas impagas continúan acumulándose.

Además, quien incumple puede enfrentar un proceso ejecutivo para el cobro de la deuda, embargos de bienes, cuentas o salarios e, incluso, investigaciones por el delito de inasistencia alimentaria cuando el incumplimiento sea injustificado.

Las autoridades también diferencian entre quien realmente no puede pagar y quien busca evadir su responsabilidad. Si se comprueba que hubo ocultamiento de bienes o una insolvencia simulada para evitar responder por los hijos, pueden existir consecuencias civiles y penales.

Esta información resulta de especial interés para las familias de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, donde conocer los derechos y deberes en materia de alimentos contribuye a proteger el bienestar de los menores y fortalecer la responsabilidad parental.

En Familia | Orientación en Línea con la Dra. Julie Francis

Psicóloga titulada del Politécnico Grancolombiano, con formación en evaluación, diagnóstico e intervención psicológica, aplicados a diversos contextos como la salud mental, la educación y el ámbito organizacional; complementada con un Diplomado en Gestión del Talento Humano. Así mismo, posee habilidades en el manejo de herramientas terapéuticas y estrategias de apoyo para el bienestar emocional y mental. Profesional comprometida con el desarrollo personal y social, con enfoque en la ética y el respeto por la diversidad.