El papel del padrastro o madrastra tiene elementos distintos y más complejos que el de ser papá o mamá y por eso no es fácil. La primera cosa que debe tener muy presente quien forma un hogar con una persona que tiene hijos de una relación previa, es que no puede substituir al papá o mamá de los menores. Cuando el adulto, que se suma a una familia producto de una primera unión, trata de imponerse y tener las prerrogativas de padre o madre de los hijos de su cónyuge, los conflictos no se hacen esperar.
Uno de los principios es que, la figura del padrastro/ madrastra debe entender, que no son los padres biológicos, por ende, no pueden pretender ser sustituidos. Aun sea, que el padre o madre haya muerto. La figura del padre o madre siempre debe respetarse y honrarse frente a sus hijos(as). El escenario ideal, es que todos los involucrados (padres, madres, padrastros y madrastras) estén alineados, por el bien y en beneficio de los muchachos.
“El amor no se impone ni se exige”, es otro principio importante. Por tanto, no se obliga a los muchachos a llamar mamá o papá a la nueva pareja. Se debe permitir y dar el chance a los muchachos de conocer, y relacionarse con la nueva.