Hombres del archipiélago: Tradición, responsabilidad y nuevas masculinidades en San Andrés, Providencia y Santa Catalina
19 de marzo de 2026
Foto de: Julieth Mosquera
Por: Julieth Mosquera
Cada 19 de marzo, Colombia conmemora el Día del Hombre, una fecha que tiene sus raíces en la tradición religiosa católica al coincidir con la festividad de San José, considerado el padre terrenal de Jesús y un símbolo de responsabilidad, trabajo, humildad y protección del hogar. Con el paso del tiempo, esta fecha ha sido adoptada culturalmente para reconocer el papel del hombre dentro de la familia y la sociedad.
Aunque a nivel internacional el Día del Hombre se conmemora el 19 de noviembre con el objetivo de promover modelos masculinos positivos, la igualdad de género, la salud masculina y el bienestar emocional, en Colombia el 19 de marzo también se ha convertido en una oportunidad para reflexionar sobre el rol del hombre en la sociedad moderna.
En el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, esta reflexión adquiere un significado especial. El hombre isleño, profundamente ligado a la cultura raizal, ha sido históricamente un pilar en la construcción de la identidad, la economía y la vida comunitaria de las islas. Pescadores, trabajadores del turismo, maestros, músicos, líderes sociales y emprendedores han contribuido, generación tras generación, al desarrollo del territorio.
Sin embargo, el concepto de masculinidad también ha evolucionado. Hoy, cada vez más hombres del archipiélago promueven lo que se conoce como nuevas masculinidades: una forma de vivir la identidad masculina basada en el respeto, la empatía, la igualdad y la corresponsabilidad en el hogar y en la sociedad.
Estas nuevas masculinidades resaltan a hombres que practican la igualdad, que respetan y apoyan a las mujeres, que educan con valores a sus hijos y que promueven relaciones sanas basadas en el diálogo y el respeto. En un territorio donde la familia y la comunidad tienen un papel central, estas transformaciones representan un avance importante hacia una convivencia más equilibrada.
El aporte de los hombres del archipiélago también se refleja en distintos espacios de la vida social. Desde el trabajo diario hasta el liderazgo comunitario, muchos hombres han contribuido al progreso de las islas a través de la innovación, el servicio a la comunidad y el compromiso con el bienestar colectivo.
Su papel no solo se mide en el esfuerzo laboral o en la provisión económica del hogar, sino también en la construcción de vínculos familiares sólidos, en la crianza responsable y en el acompañamiento emocional de sus hijos e hijas. Hoy más que nunca, la paternidad responsable y la presencia activa en la familia se reconocen como pilares fundamentales de una sociedad más justa.
Además, esta fecha invita a visibilizar desafíos importantes que enfrentan los hombres en temas como la salud mental, el acceso a la educación, el manejo de las emociones y la necesidad de romper con estereotipos que durante mucho tiempo han limitado la forma en que los hombres expresan sus sentimientos y enfrentan las dificultades.
En ese contexto, valores como la fortaleza —entendida no solo desde lo físico sino también desde lo emocional—, la lealtad, el compromiso, la empatía, la valentía para cambiar y la capacidad de proteger y cuidar a quienes los rodean se convierten en referentes de una masculinidad más consciente y humana.
El Día del Hombre es, entonces, una oportunidad para reconocer a quienes día a día trabajan por sus familias, por sus comunidades y por el desarrollo del archipiélago.
A esos hombres que construyen con respeto, esfuerzo y amor un mejor mundo cada día; a quienes inspiran con su ejemplo, fortaleza y nobleza; a quienes luchan, sueñan y nunca se rinden; y a quienes entienden que ser hombre también significa ser sensible, empático y valiente ante la vida.
Porque en las islas del Caribe colombiano, el futuro también se construye con hombres comprometidos con la igualdad, la familia y el bienestar de toda la comunidad.