Por: Julieth Mosquera
El papel de los medios regionales va más allá de contar noticias: también consiste en escuchar, visibilizar y conectar a las comunidades.
Cada día, las personas buscan información para entender lo que sucede a su alrededor. Una noticia, una entrevista, un reportaje o un programa de opinión pueden convertirse en herramientas para conocer una realidad, comprender una problemática o encontrar nuevas perspectivas.
Por eso, los medios de comunicación tienen una responsabilidad que va más allá de informar. La investigación del capítulo 28 señala que los medios al servicio de la sociedad contribuyen al derecho a la información, dan voz a las comunidades, promueven la educación y permiten ejercer veeduría ciudadana sobre el poder público.
En los territorios, esta labor adquiere un significado especial. Los medios regionales tienen la posibilidad de contar historias que nacen en las comunidades y de poner en conversación temas que hacen parte de la vida cotidiana.
En el Archipiélago, esto significa hablar de sus habitantes, sus necesidades, su cultura, sus tradiciones y también de los acontecimientos que generan interés entre la ciudadanía.
Informar es, en muchos casos, una manera de estar al servicio de la comunidad.
Cuando una historia encuentra un espacio para ser escuchada, cuando una problemática puede ser conocida o cuando una iniciativa ciudadana logra visibilidad, la comunicación cumple una función que trasciende la pantalla.