LOGO PRETTY ISLANDS MAGAZINE 2025 (1)

Tecnoestrés: el costo invisible de vivir conectados

9 de marzo de 2026

Por: Jerry Gordon Nelson

En la era digital, donde la tecnología atraviesa cada aspecto de la vida cotidiana, emerge un fenómeno silencioso pero cada vez más común: el tecnoestrés. Para comprenderlo mejor, en Pretty Islands Magazine conversamos con el experto invitado Anderson Gañán, quien explica que este término hace referencia al impacto negativo que genera el uso excesivo o inadecuado de las tecnologías en la salud mental y emocional de las personas. Desde la presión por responder mensajes de inmediato hasta la sobrecarga de información, el tecnoestrés se manifiesta en ansiedad, fatiga y disminución del bienestar.

Según diversos estudios, este fenómeno tiene múltiples causas. Entre las principales se encuentran la hiperconectividad, la constante actualización de plataformas digitales, la falta de desconexión laboral y la necesidad de adaptación continua a nuevas herramientas tecnológicas. Gañán señala que “no es la tecnología en sí misma el problema, sino la forma en que interactuamos con ella”, destacando que la falta de límites claros entre la vida personal y laboral intensifica este tipo de estrés.

Superar el tecnoestrés requiere, ante todo, conciencia y hábitos saludables. Establecer horarios de desconexión, priorizar tareas, evitar la multitarea digital y promover espacios libres de dispositivos son algunas de las estrategias recomendadas. Asimismo, las organizaciones juegan un papel clave al fomentar culturas laborales que respeten el tiempo de descanso y promuevan el bienestar digital de sus colaboradores.

En la actualidad, la probabilidad de que el tecnoestrés esté presente en los trabajadores es alta. Con el auge del teletrabajo y la digitalización acelerada tras la pandemia, cada vez más personas reportan síntomas asociados a este fenómeno. Estudios recientes sugieren que una gran proporción de empleados experimenta fatiga tecnológica, lo que impacta directamente en su productividad y calidad de vida.

Finalmente, el mensaje a la comunidad es claro: la tecnología debe ser una aliada, no una fuente de agotamiento. La invitación es a reflexionar sobre nuestros hábitos digitales y a construir una relación más equilibrada con las herramientas tecnológicas. Como concluye Anderson Gañán, “aprender a desconectarnos también es una forma de cuidarnos”.