La palabra bondadosa la empleamos con recurrencia en nuestro idioma para referirnos a aquel individuo que dispone de un carácter tranquilo, apacible y se destaca por su caridad y bondad en la manera de actuar y comportarse, especialmente para con su prójimo.
La bondad permite referir la cualidad de bueno, la cortesía en el obrar y la inclinación natural que alguien dispone para hacer el bien a los demás. El bien es el valor que le atribuimos a la acción de una persona y que básicamente hace que ésta se incline de modo natural, espontáneo, a la realización del bien y a promover todo aquello deseable y bueno para las personas que lo rodean porque precisamente se dispone de una visión y comprensión del contexto que facilita el obrar de ese modo.