Todos los seremos humanos han experimentado momentos difíciles en sus vidas que parecieran no terminar. Son esos momentos que parecen eternos y sin salida alguna. Estos meses de pandemia y de adversidad emocional, económica, social, familiar, etc, han golpeado fuerte, pero en muchos casos, ha sido el impulso para hacer nuevas cosas, resurgir y sobre todo, aprender.
La herramienta más útil para la adversidad se llama resiliencia, que se refiere básicamente a la capacidad de soportar las crisis y adversidades en forma positiva, logrando resistir y salir victoriosos.
La resiliencia es considerada uno de los mecanismos más avanzados de adaptación con el que cada ser humano cuenta. Claramente no se nace siendo resiliente, esta cualidad o característica se adquiere con el paso del tiempo y en la medida en que la persona atraviesa momentos complejos… por eso son tan necesarios los tiempos difíciles. Ayudan a formar el carácter y ayudan a la madurez.