En diciembre las personas suelen gastar más porque es un mes en el que se entregan regalos, se invierte en una buena cena navideña, surgen reuniones inesperadas y gastos imprevistos de la temporada.
El primer paso para hacer que el dinero rinda, es establecer un presupuesto de ingresos y gastos. Los ingresos son la suma del dinero que se recibe en un periodo; ya sea por trabajo, la venta de bienes o servicios, o alguna otra entrada como herencia, regalo, entre otros.
Los gastos pueden ser de dos tipos: fijos y variables. Los gastos fijos son los que se mantienen constantes mes a mes son necesarios para realizar actividades diarias, por ejemplo: gastos del hogar, alimentación, comunicación, educación, transporte, salud y créditos fijos como hipotecarios o automotrices. Los gastos variables son los que cambian en su monto total mes a mes y no necesariamente son indispensables, por ejemplo comidas fuera de casa, vestimenta, entretenimiento, gastos hormiga (golosinas, café, cigarros, revistas, etc.) Y créditos variables como la tarjeta de crédito. Los regalos de estas fechas, etc.