Para nadie es un secreto todo lo que está atravesando nuestro archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Es momento de ponernos la mano en el corazón y ayudar a todo el que lo necesite. Es tiempo de mostrar nuestra solidaridad en medio de la tragedia que estamos viviendo.
Hoy nos necesitamos entre todos; una mano solidaria podría salvar por lo menos una vida. No seamos egoístas. Ayudemos según lo que cada uno tenga o sepa hacer. Si sabes cocinar, regala un buen plato de comida. Si sabes limpiar las calles, hazlo con todo el amor del mundo. No dejemos que este tiempo pase sin darle a otro de lo mucho o lo poco que tenemos.