28 de agosto de 2026
Raizal Youth puso en marcha un complejo orientado a transformar productos agrícolas cultivados en San Andrés y producir insumos orgánicos para el sector agropecuario, una iniciativa que busca fortalecer la agroindustria local, aprovechar los residuos orgánicos y generar nuevas oportunidades para los productores y jóvenes del Archipiélago.
El proceso tiene antecedentes desde 2021 y en 2023 permitió la entrega de una planta para la transformación de frutas y verduras, con una inversión reportada de 950 millones de pesos. El proyecto también contempló procesos de capacitación en agroindustria y agroecología, dirigidos principalmente al fortalecimiento productivo de jóvenes vinculados a Raizal Youth.
Con la puesta en marcha del complejo, se amplían las posibilidades de agregar valor a productos cultivados en las islas. Entre las líneas de transformación se encuentran el breadfruit, diferentes hortalizas y pulpas de frutas como june plum, mango, tamarindo y guayaba, permitiendo que cosechas que anteriormente podían perderse por falta de procesamiento tengan nuevas alternativas de aprovechamiento y comercialización.
La iniciativa también busca fortalecer el sector primario y promover la participación de las nuevas generaciones en la actividad agroindustrial. Los jóvenes raizales tienen un papel central en este proceso, que pretende contribuir al relevo generacional, recuperar prácticas productivas y generar nuevas oportunidades alrededor de la agricultura y la transformación de alimentos.
Uno de los componentes destacados del complejo es la biofábrica, destinada al aprovechamiento de residuos orgánicos provenientes de actividades agrícolas, podas, cocinas y establecimientos como hoteles. Estos materiales son utilizados para producir abonos y acondicionadores de suelo, reduciendo la cantidad de materia orgánica que llega al relleno sanitario y generando insumos que pueden ser utilizados en cultivos, jardines y viveros.
El proyecto contempla además recibir frutas provenientes de productores locales para su posterior procesamiento y comercialización. De esta manera, la propuesta busca conectar la producción agrícola, la transformación de alimentos y el aprovechamiento de residuos dentro de una misma cadena productiva, generando alternativas para agricultores, jardineros, hoteles, posadas nativas y otros establecimientos del territorio.