20 Febrero de 2026

La comunidad del sector Black Dog se sumó a una jornada ambiental liderada por la corporación ambiental CORALINA, bajo el lema “Por un ambiente sano y en paz”, en una actividad que combinó limpieza, sensibilización y acciones de control en esta zona representativa del Archipiélago. La iniciativa busca fortalecer la cultura ambiental y promover prácticas responsables que contribuyan al desarrollo sostenible del territorio.

En esta jornada se realizaron actividades de educación ambiental, control y vigilancia, además de espacios de diálogo con residentes y actores productivos del sector. El objetivo principal es establecer una línea base de información sobre posibles afectaciones ambientales relacionadas con manejo de residuos, vertimientos y actividades industriales, permitiendo así orientar futuras acciones de seguimiento y mejora.

El coordinador del grupo de control y vigilancia de CORALINA, Johnny Walker Cárdenas, explicó que estas intervenciones hacen parte de un plan integral que combina inspección técnica y pedagogía comunitaria. La estrategia apunta a identificar impactos ambientales y fortalecer la corresponsabilidad ciudadana en la protección de los recursos naturales, especialmente en sectores con dinámicas comerciales y residenciales activas.

Uno de los componentes centrales de la jornada fue la evaluación del ruido ambiental en un punto específico de Black Dog. Los monitoreos se desarrollan en distintos horarios del día para determinar el comportamiento de los niveles sonoros y verificar su cumplimiento con la Resolución 0627 de 2006, normativa que establece los límites permisibles de emisión y control de ruido en Colombia. Estos estudios permitirán adoptar medidas correctivas en caso de evidenciarse excedencias en los niveles autorizados.

La actividad también incluyó jornadas de limpieza y reforestación, así como talleres enfocados en prácticas sostenibles, manejo adecuado de residuos y convivencia ambiental. Se espera que esta iniciativa inspire a otras comunidades del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina a replicar acciones similares, consolidando una red de participación ciudadana en favor del entorno natural.

Habitantes del sector destacaron la importancia de estos espacios para fortalecer la conciencia ambiental y mejorar la convivencia. La presencia institucional en territorio fue valorada como un paso clave para avanzar hacia soluciones conjuntas frente a problemáticas como el ruido excesivo y la disposición inadecuada de desechos.