31 de agosto de 2026

Las operaciones en el muelle departamental de San Andrés permanecen paralizadas debido a un cese de actividades por parte de trabajadores vinculados a la Sociedad Portuaria y a agencias portuarias y navieras. La situación genera preocupación por el impacto que podría tener sobre el ingreso y salida de mercancías, mientras la junta directiva de la empresa solicita la intervención de la Gobernación ante la situación que atraviesa la concesión portuaria.

Desde las primeras horas de la jornada, los trabajadores cesaron sus actividades y el acceso a las instalaciones portuarias permanece restringido, sin registrarse movimiento normal en el muelle departamental. La protesta estaría relacionada con la necesidad de establecer garantías que permitan la sostenibilidad de la operación portuaria.

La situación se presenta en medio de un escenario financiero que genera preocupación al interior de la Sociedad Portuaria. De acuerdo con la información conocida, la operación estaría registrando pérdidas, lo que ha llevado a los trabajadores y a la junta directiva a plantear la necesidad de encontrar alternativas que permitan garantizar la continuidad del servicio.

En medio del cese de actividades, se conoció un pronunciamiento de la gerencia de la Sociedad Portuaria de San Andrés, en el que se informa sobre las decisiones adoptadas por la junta directiva frente al futuro de la concesión. Según el comunicado, si no se logra una solución con la Gobernación del departamento que permita garantizar la continuidad de la concesión, el puerto sería puesto a disposición de la entidad concedente.

La decisión establece como fecha prevista para la entrega el 30 de agosto de 2026, con el inicio de una transición a partir del 31 de agosto, de acuerdo con el mecanismo jurídico y contractual correspondiente. Sin embargo, la empresa contempla la posibilidad de mantener la operación si dentro del plazo establecido se alcanza un acuerdo que permita garantizar la continuidad de San Andrés Port Society.

La paralización genera especial preocupación debido al movimiento de mercancías que requiere la isla para su abastecimiento. Para esta jornada está previsto el arribo de un buque mercante procedente de Barranquilla, con suministros, provisiones y artículos de primera necesidad.