04 Febrero de 2026

En el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina se aplica una normativa ambiental que busca reducir la contaminación y proteger los ecosistemas marinos, promoviendo prácticas responsables entre residentes y visitantes. Se trata de la Ley 1973 de 2019, la cual prohíbe el uso, ingreso y comercialización de bolsas plásticas y pitillos de un solo uso, como una medida clave para disminuir los residuos que afectan el mar, los arrecifes y la biodiversidad del territorio insular.

 

A pesar de su vigencia, la normativa aún es desconocida por muchos turistas que llegan a la isla, lo que evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de información y sensibilización ambiental, especialmente en puntos de ingreso y zonas de alta afluencia de visitantes.

La ley aplica tanto para residentes como para turistas, quienes deben optar por alternativas reutilizables o biodegradables, contribuyendo así a la reducción del impacto ambiental generado por el uso excesivo de plásticos de corta vida útil.

Desde distintos sectores se resalta la importancia de esta medida como una acción necesaria para fomentar la conciencia ambiental, controlar el consumo indiscriminado de plásticos y promover hábitos responsables frente al manejo de residuos sólidos en la isla.

Las autoridades ambientales recuerdan que el cumplimiento de la Ley 1973 de 2019 es responsabilidad de todos, y que respetar esta norma no solo evita sanciones, sino que aporta de manera directa a la conservación de San Andrés como un territorio más limpio, sostenible y comprometido con la protección del medio ambiente.